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RUT 1:16-18

Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos. Y viendo Noemí que estaba tan resuelta a ir con ella, no dijo más.
Rut 1:16‭-‬18 RVR1960

http://bible.com/149/rut.1.16-18.RVR1960

Suicide (Death Yale Open Course)

In lesson 25 of Suicide, Part II: Deciding under uncertainty of the Death Yale Open Course, Shelley Kagan consider circumstances under which it might be rational to end one’s life and draw graphs that show relevant variations in the quality of one’s life.

1:24 – Examples of decisions based on having “a life worth living”:

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Not rational after the worst part of the second act.


34:13 – “Well, now let’s get back to the suicide case: same kinds of odds just reversed. If you don’t decide to commit suicide, we are imagining that is overwhelmingly likely you’ll continue in suffering. Some slight chance that you’ll recover, but overwhelmingly likely that you continue in suffering. Whereas if you do kill yourself, it’s overwhelmingly likely, perhaps even guaranteed, your suffering will come to an end. The only chance that it won’t is if you think there’s some chance of an afterlife”.

(All his final physicalist arguments to rebate the theological arguments against suicide I consider them wrong because he doesn’t get (or agree) with the dualist perspective).

LUCAS 2 48:51 / Destino (Siddharta)

Fragmento de Siddharta, por Herman Hesse:

—Pero oye, ¿cómo puedo trasladarlo a ese mundo, si tiene débil el corazón? ¿No se volverá disoluto, no se perderá entre los placeres y el poder? ¿No repetirá los errores de su padre? ¿No se hundirá para siempre en el sansara?

La sonrisa del barquero se iluminó. Suavemente oprimió el brazo de Siddharta y declaró:

—¡Pregunta al río, amigo! ¡Escucha su risa! ¿Realmente crees que has cometido tú esas necedades para ahorrárselas a tu hijo? ¿Acaso puedes protegerlo contra el sansara? ¿Y cómo? ¿Con la doctrina, con oraciones, advertencias? Amigo, ¿has olvidado totalmente aquella historia, la del hijo de un brahmán, llamado Siddharta, que me contaste aquí mismo? ¿Quién ha protegido del sansara al samana Siddharta? ¿Quién del pecado, de la codicia, de la necedad? ¿Le pudo custodiar la piedad de su padre, las advertencias de los profesores, sus propios conocimientos, su propia búsqueda? ¿Qué padre o qué profesor han conseguido evitar que él mismo viva la vida, se ensucie con la existencia, se cargue de culpabilidad, beba el brebaje amargo, encuentre su camino? Amigo, ¿ acaso crees que ese camino se lo podías ahorrar a alguien? ¿Quizás a tu hijo, porque le amas y desearías ahorrarle penas, dolor y desilusiones? Aunque te murieras diez veces por él, no conseguirías apartarle lo más mínimo de su destino.